lunes, 23 de marzo de 2009

La verdad... no es la verdad
La verdad... es que no existe
La verdad es... 
Un poco de todo. De la vida, las costumbres, las creencias, las pasiones, la justicia... todo sobre algo que no es mas que un concepto sin fundamento, un concepto lleno de enmiendas, tachones, abolladuras y toneladas de dudas que más que humanas, resultan de la firme, pobre y ridícula creencia de que que hay algo llamado verdad y existe la remota posibilidad de que sea absoluta.

Podría usted pararse sobre una pestaña o morderse el codo, si lo prefiriese de esta forma y el hecho de lograrlo, de acercase al imposible de esta acción tan "anatómica" sería más real que pretender ajustar un mundo lleno de individuos (¡bien individuales!)  a una especie de cinta métrica rígida y llena de contrastes, que jamás logrará dejar suficiente cómodo a nadie, que no logrará juntar nada con nadie y que por supuesto solo será un amasijo más de cosas que terminará por separara más las cabezas e los cuerpos y los cuerpos de la misma humanidad.

Podría también usted, imaginar que por solo un segundo, la cosa esa se condensa en algo estable... Yo por mi parte, lo imagino, si. Lo imagino como cuando un muro grande y pesado cae sobre las cabezas pequeñas y frágiles de un montón de niños amarrados

¿Quien sobrevive?

nadie.

Y al final, todos en igualdad, como un amasijo de tripas y sangre reciben las benditas lágrimas de los verdugos "verdadistas" que pretenden que ahogar a todos con la misma bolsa de supermercado y decir que la bolsa representa algo universal, no es de ningún modo, acabar con la diferencia entre unos y otros que hace posible la conformación de una sociedad ciertamente diferente a un pedazo de mezcla de *loqueustedquiera* homogenea.