viernes, 25 de marzo de 2011

El final

Eres mas de carne que de hueso
tiemblas y te meces como un pobre ahogado entre las olas del destino
lloras con el desconsuelo de quien se sabe en la ruina.

¿Donde estas ahora?
¿Que es de tu pobre vida?

Tan ambicioso, tan supremo, tan lleno de soberbia

¿No te estas ahogando acaso en tu miseria?
¿No gimes tras tus pobres huesos, tus restos, tus cenizas?

No te queda mas que tu vida lamentable, usada y sucia,
ahora solo puedes ver la sombra del engaño en tu frente
la pobre imagen de un sustituto en tus recuerdos
Solo existe otro en la memoria de la gente,
un otro inalcanzable, falso y deletéreo.

¡Ni lo intentes nadador desesperado!

No es tiempo ya de arrepentimiento ni perdón,
no tienes más que tu naufragio hundiéndose en la orilla
salvarte es ahora un imposible
deja que el mar sacie con tigo su negrura
deja que la sal arda en tus heridas.

¿Lloras?

Tus lagrimas no son mas que un espejismo roto
De lo que fue el sol en tus mejores días.

miércoles, 29 de diciembre de 2010

Frustración

A veces me gustaría tener tentáculos... poder alcanzarlo todo, poder controlarlo todo, pero desafortunada o afortunadamente todo ello está fuera de mis posibilidades. Sin embargo, pese saber la realidad, pese a tenerla entre ceja y ceja no deja de aparecer la frustración y la rabia como fantasmas infantiles, como fantasmas que no hacen más que rondar la cabeza y no se definen como más que una sensación vaga de lo-que-quiero aplastada finalmente por lo-que-es. Seguidamente me invade una especie de resignación pequeña y tímida que va tomando forma, la forma de una idea minúscula e infantil para ser sinceros, pero consoladora. La idea espera, se solidifica, se hace una certeza, pero nuevamente la realidad susurra al oído lo superficial del consuelo, lo fugaz de esa pequeña sensación de victoria. Finalmente solo queda una incógnita, una gran y negra incógnita que deja el espacio al camino incierto del ya veremos.

Un año nuevo y veremos que pasa...

domingo, 21 de noviembre de 2010

A diario...

Y uno se desentiende de la telaraña, de los rostros, de los objetos y de las lágrimas
se desentiende por que teme la confrontación del miedo y del dolor
ajenos.
Teme a la muerte tanto como el moribundo y trata de huír al mirar hacia otro lado
pero el rostro del otro, del hombre tras la cortina vuelve
vuelve con fuerza
Y la deszasón con el.
Y uno se desentiende del mundo y de muchas cosas
y quiesiera poder hacerlo de otras...
de las más tristes, de las más crueles
Pero rodean la vida de forma inevitable... no se apartan
se apiñan detrás de la conciencia
rompen sus delicadas barreras
golpean
gritan
gimen
hasta que las ves
hasta que te devastan.




Excusas por la horrografía :)

martes, 15 de diciembre de 2009

roca?

Una cosilla que encontré entre mis cosas y me pareció graciosa. Por algun motivo no la terminé (y posiblemente no lo haga)


De repente miró al suelo y la roca le devolvió la mirada. Sentíase perturbado por la frialdad de aquellos inexpresivos y fijos ojos que sin parpadear le observaban más fija y detenidamente que cualquiera. La roca seguía mirandole de una forma fría, casi indiferente, hasta le pareció un poco maligna. Trató de evitarla cambiando su objetivo pero la mirada no se apartaba de el, la roca de forma vehemente y hostil lo observaba.
El pequeño mundo se convulsionó en una sonora caracjada cuando observó con sus grandes ojos aguados al temerario espectro del progreso apoderarse de las almas de los hombres.